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El monstruo de White Roses: Emily Dawson a través del televisor

Decía Fernando Pessoa, poeta, escritor y dramaturgo portugués, que el inventor del espejo envenenó el corazón humano. Casi 90 años después podemos añadir a la frase un responsable más: los medios de comunicación.

Nos encontramos en los aclamados años 90 en Ohio. Un sótano extraño, repleto de cajas de zapatos, desordenado, frío, oscuro. Hay cadenas por el suelo, un colchón desvencijado y todo un ambiente de misterio y extrañeza. El miedo no aparece (todavía).  En el escenario nos recibe de espaldas una chica de ojos llorosos y alma rota. Frente a una cámara nos cuenta su historia: se llama Emily Dawson y, al igual que Alicia, también ha atravesado espejos y pantallas. 

 

“El monstruo de White Roses” es un thriller teatral escrito por Jesús Torres e interpretado por Víctor Palmero y Lucía Díez, rostros conocidos de la televisión y los escenarios.

 

“I ́m here! Help!”, fue el grito de auxilio que despertó al tranquilo barrio de White Roses, en Ohio, una mañana de abril. Aquella voz apesadumbrada y llena de energía era la de Emily, la joven adolescente secuestrada casi un año atrás. ¿Y su verdugo? Harry Coleman, el zapatero del barrio, un hombre esquivo pero tranquilo, quien la había sometido a toda clase de abusos y torturas en el sótano de su casa. Y así es cómo Harry pasó a la Historia de América como el Monstruo de White Roses. Y así es cómo el caso de la desaparición de Emily Dawson dio la vuelta al mundo y estuvo presente de manera repetitiva y sensacionalista en los noticieros y periódicos dando pie a la llamada “década de las desapariciones”.

En un mundo actual dominado por los medios de comunicación, las redes sociales – qué curioso que la publicación de este artículo coincida con el veinte aniversario de Facebook –, el mensaje rápido, fugaz, viral y de olvido más rápido todavía, el contenido vacío, el clickbait y la nula crítica del periodismo hacia el periodismo este thriller teatral se hace más necesario que nunca. ¿Y qué mejor forma que criticar el rol de los medios, usuarios, productores y consumidores que mediante una historia truculenta y morbosa? Porque no nos olvidemos que si hay una forma criticable de contar una noticia atroz es porque hay espectadores dispuestos a escucharla y a humedecer los labios. Por eso, resulta tan interesante que en los Teatros Luchana donde se representa la obra, el espectador se vea obligado a entrar a la zona de butacas por el escenario, como si también fuera parte de la cadena, del entramado.

Como en una especie del Mito de la Caverna de Platón, el espectador es puesto frente a un escenario repleto de sombras y cadenas, en el que los actores cuentan una historia que, poco a poco, se va complicando y enroscando en el misterio para dar un sorpasso final.

Cuenta el director y dramaturgo que el proceso de creación ha sido apasionante y que, a raíz de escribir una escena, ensayarla y pulirla nacía la siguiente. Así se forma una obra delicada, con unas interpretaciones fascinantes y más profunda de lo que aparenta. El rol de los medios de comunicación y el sensacionalismo del que se han nutrido la sociedad y los medios, unos para hacer caja y audiencia, otros por querer una víctima sobre la que llorar y volcar sus penas y miserias, como si la desgracia de un desconocido nos sirviera para darnos cuenta de la felicidad (a veces escondida) de la que gozamos. Todo un mecanismo fatal y falto de sensibilidad que entronca lo más negro del ser humano.

Pero también nos habla del juego de los espejos y de las máscaras que ponemos a los demás de una forma prejuiciosa y automática y ahí creo que radica lo más interesante de la obra. Como si no viésemos la escena realmente completa, algo parecido a las sombras que veían los hombres presos de la caverna. ¿Se experimenta una cierta liberación cuando se cierra el telón?

“El monstruo de White Roses” es un retrato de una década en la que las noticias espantosas copaban portadas y espacios con entrevistas mordaces y documentales frívolos. Tiempos oscuros en los que surgía toda una hazaña acompañada de la creatividad más visceral para ver quién se llevaba a la audiencia de calle, quién arrasaba y qué medios conseguían más telespectadores pegados al televisor. De hecho, la propuesta de Jesús Torres es innovadora, ya que se nutre de documentales de este género producidos por Netflix y puesto que combina la dinámica narrativa clásica del teatro con otras formas audiovisuales más actuales.

Todo esto, con el aumento de las tecnologías y el apego – a veces nocivo, todo sea dicho – del móvil y las redes sociales ha mutado a lo que conocemos hoy en día como true crime. ¿Cuántas veces leemos una noticia horrible en alguna red social y nos entristecemos o nos enfadamos con el mundo para, en un segundo después, pasar a otro vídeo, otra foto random?  ¿Existe un limbo con todas las sensaciones que nacen en un segundo casual para morir en otro segundo posterior y casual?

¿Cuántas tragedias en portadas y medios empañaron su verdadera desgracia? ¿Nos acordamos de las víctimas o sólo de la que fue más comentada, más viral? ¿Hay velas para todas ellas? ¿Un caso eclipsa otro caso? ¿Las víctimas logran en algún momento mirar hacia otro lado y seguir con su vida?

Harry Coleman y Emily Dawson se van desnudando, psicológicamente, en el escenario, conversando y ejecutando un retrato perfecto de su cotidianeidad, dando pie a que el espectador vaya elaborando una ficha policial de los hechos y de la psique de cada personaje, para confirmar lo que reconocía Hitchcock: que a cualquiera le gusta un buen crimen, siempre que no sea la víctima. Aunque, a veces, convertirnos en víctimas pueda ser la perfecta solución. Han pasado más de 30 años desde el incidente y hay quien asegura que ha visto a Emily Dawson por alguna calle de Ohio. Hoy, tantos años después, se sigue buscando carnaza: ¿cómo es Emily hoy?, ¿ha olvidado lo que le sucedió?, ¿cómo consiguió salir adelante?, ¿cómo lucha contra las secuelas? Al igual que José María Íñigo, la gente quiere saber…. ¿Estará de nuevo Emily Dawson pronto en sus mejores pantallas?

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La función que sale mal. La paradoja de triunfar fallando estrepitosamente

Pocas veces he estado encima de un escenario, pero siempre ha habido unos nervios difíciles de controlar – ahora se da cuenta uno de lo bien que sienta ser espectador. Hay tantas cosas que pueden salir mal: olvidarse del texto, no saber cuál es tu pie, los fallos técnicos, que el público no congenie con la obra, bajas de última hora o la constante molestia de los móviles que no llegan a apagarse del todo…

“La función que sale mal” no podía tener un título más clarificador. Nos situamos en una noche de estreno que presume ser mágica y espectacular. Los espectadores van ocupando su sitio, leyendo el programa de mano, hablando entre ellos… Mientras tanto, un equipo técnico ataviado de uniforme con actitud a ratos pasota, a ratos histérica, parece sumergido en su propia burbuja y, en el aire, la pregunta de los espectadores más puntuales: ¿ha comenzado ya el show?

Tras el saludo inicial del director de la obra – un joven que apunta maneras con (no) éxitos tan notorios como “Cat”, “Siete novias para cuatro hermanos” o “La fea y la bestia” –, comienza una función que va de mal en peor. Estamos en el salón de una mansión inglesa que bien podría aparecer en una novela de Agatha Christie y sobre la chaise longue descansa un cadáver. Alrededor del incidente se reúnen todos los personajes que deberán iniciar una investigación para averiguar quién es el culpable, pero la obra no va a ir todo lo bien que la compañía universitaria desea: un director desquiciado, un auxiliar pasivo y torpe, actores que se salen del papel, técnicos molestando y un largo etcétera de todo aquello que no debería pasar.

Con una carrera de fondo de lo más longeva y exitosa y presencia en 30 países, “La función que sale mal” ha hecho reír a carcajadas a más de 8 millones de espectadores desde que se estrenara en el West End londinense en un 2012 que ya apunta lejano. Esta comedia en estado puro cuenta con un reparto talentoso y perfectamente coordinado que no tiene problemas en improvisar cuando haga falta en compenetración con el público. Y aunque no lo parezca, todo lo que sale mal, los fallos, los descuidos, los accidentes y hasta el peligro que sufre el decorado cuentan con un engranaje perfectamente ejecutado, planificado, ensayado y realizado. Desde las butacas se nota la labor de coordinación que hace todo el equipo, lo cohesionado que está el reparto y la pasión y entrega que demuestran.

Con ritmo ágil y mucha gracia, se recuerdan pocas comedias en cartelera en las que el público se ría cada dos segundos y la comicidad aguante de manera ingeniosa y constante durante toda la representación. No extrañan para nada las ovaciones y los aplausos del final, tan merecidos, pues supone un diez en todas las categorías necesarias para que una obra destinada al fracaso sea un éxito rotundo. Y aunque la banda sonora pueda ser José Luis Perales o una canción de suspense y terror, en realidad, el tempo que marca la obra son las carcajadas sin fin del público.

Tras llegar a Madrid en septiembre de 2019, esta compañía aficionada universitaria echa el telón en el Teatro Marquina el día 28 de mayo y Dios sabe si seguirán triunfando y fallando al mismo tiempo, cosechando éxitos, aplausos, risas y premios como hasta ahora. 

Como un engranaje de un reloj suizo, la obra de cierto corte surrealista combina de un modo brillante el ingenio necesario para escribir y representar una obra tan complicada y la coordinación imprescindible de muchos equipos para que todo salga como debe salir: mal, fatal, nefasto, siguiendo la estela de obras condenadas a la ruina o incluso malditas como “Macbeth” o “El enfermo imaginario”, que supuso la propia muerte de Molière sobre el escenario. Todo un ejemplo paradójico de que, a veces, para triunfar hay que fallar estrepitosamente. Ya saben, ¡no se la pierdan!

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Espectáculos y teatro Eventos Monólogos y Humor

El telón se levanta de nuevo: espectáculos para este otoño en Madrid

Se aproxima el inicio de una nueva estación, y con ella no solo varía el color de las hojas, sino que también cambian las ofertas teatrales. El otoño pisa Madrid con pie firme. Llega dispuesto a revolucionar las carteleras y a inundar todas sus salas con las mejores representaciones y espectáculos. 

Qué mejor forma de celebrar este cambio estacional en el que los días se vuelven progresivamente más fríos que en el interior de un buen teatro, disfrutando de una obra desde la calidez de una cómoda butaca. Una época del año llena de encanto, que nos cautivará, más si cabe, con las oportunidades de entretenimiento que trae consigo. Aunque esta temporada viene con algunas restricciones y medidas especiales debido a la Covid-19 (restricción de aforo, obligatoriedad de mascarilla, distancia social), éstas convierten a los teatros en entornos seguros y preparados en los que podremos seguir invirtiendo nuestro tiempo de ocio.

De forma que, a continuación, os presentamos la guía teatral de la temporada. Si eres un cultureta adicto a las buenas funciones, ¡coge papel y lápiz porque no querrás perderte ni una sola de estas maravillosas obras!

 

El Brujo

Ya que hablábamos de encanto y hechizo, la primera sugerencia no podía ser otra que El lazarillo de Tormes de El Brujo, un espectáculo de poco más de hora y media que tiene lugar en el Teatro Cofidis Alcázar. En él, nuestro querido Rafael Álvarez realizará un monólogo en tono intimista, cuyo objetivo es hacer reflexionar al público sobre cuestiones existenciales como la infancia o la marginación.

Las entradas para El Brujo tienen un precio de tan solo 20 euros, ¡no lo pienses más y consigue ya la tuya!

 

Corta el cable rojo

El Pequeño Teatro Gran Vía acoge la novena temporada de  Corta el cable rojo, posiblemente una de las comedias más hilarantes de toda la cartelera teatral del momento. Un espectáculo lleno de humor, improvisación y originalidad, en el que sus tres protagonistas irán construyendo sus monólogos con las aportaciones que hacen los espectadores. 

Carlos Ramos, Salomón y Jose Andrés consiguen hacer un show ameno, divertido e interactivo, en el que las carcajadas están aseguradas. Además, encontrarás localidades desde apenas 14 euros, ¡un precio inmejorable!

 

El Peliculero

El cómico Víctor Parrado nos trae una temporada más de El Peliculero en el Pequeño Teatro Gran Vía. Un monólogo de hora y media lleno de música, baile y humor, en el que Parrado nos hará revivir alguna de las escenas más icónicas de la historia del cine a través de sus vivencias personales.

Consigue tu entrada por el increíble precio de 18 euros, y asiste a una Gala de los Oscars de lo más original, en la que se premiarán los mejores y peores momentos de la vida del humorista. ¡No te pierdas el evento del año!

 

Escape Room

La trepidante comedia de Joel Joan y Héctor Claramunt, Escape Room, pisa fuerte el escenario del Teatro Fígaro de Madrid. La historia de cuatro amigos que deciden hacer un escape room parece, de primeras, una idea inocua. El problema es que quizás nada en el juego que están a punto de comenzar es tan inocente como creían. Lo que parecía un plan divertido se convertirá en todo un infierno. Una obra que mezcla suspense y humor, y trata temas como la amistad, las relaciones de pareja y los problemas cotidianos. Se podría decir que con Escape Room morirás de la risa, ¿te atreves a entrar?

Las entradas para disfrutar de esta joya cómica tienen un precio que oscila entre los 18 y los 20 euros, ¡hazte ya con unas!

 

El método Grönholm

La cruel comedia de Jordi Galcerán, El método Grönholm, inaugura su nueva temporada en el Teatro Cofidis Alcázar. Una sátira que reflexiona sobre la ambición, los límites y los principios, y en la que veremos a los personajes someterse a una dura entrevista de trabajo por un cargo de director en una importante empresa. 

Luis Merlo, Jorge Bosch, Marta Belenguer y Vicente Romero encarnan a los cuatro protagonistas de esta despiadada comedia de hora y media. Las entradas tienen ahora un precio de 16 euros, ¡aprovecha esta oferta inmejorable!

El metodo gronholm teatro

 

Hasta aquí hemos llegado

El humorista y monologuista español Leo Harlem nos trae junto a Sinacio y Serio Olalla, otros dos grandes comediantes del panorama nacional, el espectáculo Hasta aquí hemos llegado. Un show de aproximadamente 100 minutos en el que no podrás contener las risas, y que ha cerrado cada una de sus temporadas siendo un éxito rotundo.

Nuestros tres humoristas repasarán sobre el escenario del Teatro EDP de Gran Vía alguna de las situaciones más habituales a las que se enfrentan los cómicos antes de sus funciones. Las localidades para disfrutar de esta desternillante actuación tienen un precio de 25 euros. ¿A qué esperas para conseguirlas?

 

I Want You Back

El Teatro EDP de Gran Vía acoge el impresionante show I Want You Back, un espectacular homenaje a la estrella del pop por excelencia, Michael Jackson. El musical, de aproximadamente dos horas de duración, contará con la voz de Dabeat, una banda en directo que interpretará el repertorio del artista y un grupo de baile liderado por SacMJJ. 

Únete a la fiesta y déjate llevar por ritmo, consiguiendo tus entradas por el precio de tan solo 15 euros. 

 

Esperamos que estas opciones os hayan servido de ayuda para planear vuestro regreso a los teatros tras las vacaciones de verano, y que disfrutéis mucho con todas ellas. ¡Feliz otoño teatral en Madrid!

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Especiales Espectáculos y teatro

“El peor escenario imaginable para el teatro”. Hablamos con el Infanta Isabel sobre la situación del sector cultural

El teatro es parte de nuestra vida. Una industria necesaria, pero frágil. El olvido progresivo que ha ido sufriendo el sector cultural durante los últimos años se ha hecho más evidente todavía durante esta pandemia, que ha planteado el peor escenario posible para los recintos teatrales. Un escenario inesperado, casi irreal y que no permite apenas margen de maniobra. Y menos para un sector que nunca se ha considerado esencial.

El Teatro Infanta Isabel, la sala madrileña con más de 100 años de historia, no es ajeno a esta situación. “Este es el peor escenario imaginable para el teatro y las artes escénicas en vivo, desde todos los puntos de vista. Junto con la Educación, fuimos los primeros en cerrar y seremos los últimos en abrir”, declaran desde la organización de la sala centenaria. Palabras crudas, pero cargadas de realismo, que resumen las oscuras consecuencias que traerá a la actividad teatral este período de inactividad. El teatro ya vivía en un estado precario antes del Coronavirus, debido a la escasez de políticas culturales que protegieran o fomentaran la creación cultural, y esta situación no ha hecho más que alimentar esa incertidumbre que rodea al sector desde hace años.

Con respecto a cuándo se podrá volver a la normalidad en el sector, desde Teatro Infanta Isabel tiene una postura clara: “Antes de volver a la ya precaria situación que tenía el teatro privado antes de la pandemia, tendrá que aparecer un remedio efectivo o una vacuna, libre e universal, que garantice una situación sanitaria libre de miedo y pánico”. Si no es así, el público podría mostrar reticencias a la hora de volver al teatro. La organización del Infanta Isabel expone que quizás el público no quiera pagar una entrada para “arriesgarse a coger una enfermedad de la que se sabe poco” y que es necesario que “el público se sienta seguro para que pueda prestar la necesaria atención a lo que ocurre en el escenario”.

“El teatro no puede ser muchas más cosas. El teatro es el teatro. Por ejemplo, el teatro a través de una pantalla, no es teatro, es una película mala. Para eso está el cine”

Por ahora, es inviable plantearse la exhibición teatral, al menos en un teatro como el Infanta Isabel, ya que su idea es “seguir exhibiendo teatro de calidad, tal y como tiene que ser, y no otra cosa”. “El teatro no puede ser muchas más cosas. El teatro es el teatro. Por ejemplo, el teatro a través de una pantalla, no es teatro, es una película mala. Para eso está el cine”, asevera la organización. De tal manera que, volver a vivir la experiencia cultural tras el confinamiento como la conocíamos antes, será una ardua tarea. Y está repleta de incertidumbre.

Las condiciones de la Fase 2 de la desescalada fijan la reapertura de los teatros con el 30% de su aforo. Una limitación que afectaría muy negativamente a su economía y que no garantiza su supervivencia, sobre todo la de los teatros privados como el Infanta Isabel.  Definitivamente, los teatros ven “incompatibles e inviables” en cuanto a su reapertura las condiciones de desescalada que ha establecido el Gobierno. Todavía no se sabe a ciencia cierta cuándo podrá volver a disfrutarse plenamente de este arte, y por el momento, habrá que esperar a que las incertidumbres sobre la enfermedad se vayan diluyendo. 

“Así como la enseñanza es el “corazón y pulmón” de la Educación, las representaciones en vivo, podrían ser algo así como el “clímax” de lo que llamamos Cultura. Ambas comparten un cualidad única, irrepetible e insustituible, y es aquella que define precisamente la vida, la cosa viva, y que inopinadamente necesita de seres vivos, agrupados, juntos que interactúan entre sí, se rozan, se huelen, se respiran, se escuchan, se sienten, se hablan, se mimetizan, se suman o se distancian, se ríen o lloran. Los unos al lado de las otras, profesores y alumnado, artistas y público, y viceversa”, explica el Teatro. Sus responsables se niegan a abrir el espacio con aforo reducido, con medidas de distancia física y protecciones. Por un lado porque es inviable desde el punto de vista económico, y por otro porque ven imposible la falta de contacto entre sus trabajadores. El distanciamiento es algo ajeno e irreconciliable con la esencia teatral.

Desde el Infanta Isabel se reclama más apoyo por parte del Estado: “Si nos permiten abrir es con unas condiciones que impiden desarrollar nuestra actividad, de forma que el Gobierno debería garantizar ayudas para poder aguantar hasta que la tempestad amaine. No sólo para los teatros públicos, también para la industria privada.”. Demandas ya históricas, de mucho antes del Covid-19, que han sido repetidamente ignoradas.

“Desazón y hasta urticaria” es lo que siente este Teatro respecto al olvido progresivo que ha ido sufriendo el sector cultural con los años, y es que tal y como explican, en España, Cultura y Educación han sido continuamente denostadas. “Hace no mucho sin embargo, pongamos un siglo y un poquito más este país era referente justamente de todo lo contrario, una educación puntera, a la vanguardia y una creación y manifestaciones culturales con una expansión y difusión tremendas entre amplias capas de la población”, afirma el Infanta Isabel.

No obstante, lo prioritario y esencial para el teatro de la calle del Barquillo es que “la pandemia sea dominada para garantizar la vida y la seguridad de todo el mundo y no solo de los que se lo puedan permitir. Todo el mundo quiere ganar dinero, pero esta crisis está demostrando que la voracidad, el ansia por obtener ganancias a cualquier precio, tiene que tener un límite. Hay sectores básicos, que ahora llaman “esenciales” que tienen que estar garantizados, y para eso tienen que estar protegidos, no a merced del beneficio”. Esta industria es frágil, pero su relevancia está indudablemente por encima del dinero.

El teatro seguirá siendo el clímax de la cultura, si somos capaces de protegerlo y darle el apoyo necesario.

Texto: María Ródenas Antón

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Espectáculos y teatro Eventos

Escape Room llega a Madrid: cuando escapar no es sólo un juego

Dos parejas, 60 minutos, una sala repleta de pistas y trampas… ¿Qué podría salir mal? Tras arrasar en la cartelera barcelonesa, Escape Room llega al Teatro Fígaro de Madrid con un brillante casting: Antonio Molero, Marina San José, Leo Rivera, Kira Miró y la participación especial de Ferrán Carvajal. Escrita y dirigida por Joel Joan y Héctor Claramunt (conocidos por la comedia El Pare de la Núvia o la serie de televisión El Crac de TV3), esta comedia de intriga no solo pondrá al límite a sus cuatro protagonistas, sino que también hará que no te despegues tu asiento durante 90 minutos.

Tomando como recurso los populares escape rooms que están inundando todos los rincones de nuestro país, Joan y Claramunt nos presentan este juego teatral en el que nos hace partícipes de la acción gracias a un ritmo muy cinematográfico marcado por una incesante cuenta atrás. Escape Room transmite a la perfección todo lo que se siente al realizar un juego de este estilo, la adrenalina, la tensión, intriga, el espíritu de equipo… Aunque estés sentado cómodamente en tu butaca, tú también eres parte de la escapada.

Pero esta comedia es mucho más que un juego de escape. A lo largo de un gran número de pruebas, Escape Room juega con los tópicos de relaciones de pareja y la actualidad política siempre desde el humor y con algún que otro susto. La obra nos transporta al madrileño barrio de Lavapiés, donde Antonio ha quedado con unos amigos de toda la vida para presentarles a su nueva novia. Las dos parejas se citarán en un nuevo escape room, casualmente a escasos metros de donde hace muy poco sucedió un terrible suceso: un cadáver descuartizado fue hallado en un contenedor.

Lo que en un primer momento empezó como un juego de escape al uso en el que poner a prueba la destreza e inteligencia de los participantes, se convierte en su peor pesadilla. Las puertas se cierran y el contador se pone en marcha… los cuatro protagonistas tendrán 60 minutos no sólo para escapar de la habitación, sino para salir con vida del infierno en el que han sido atrapados. En este escape room nada es lo que parece: las pruebas, los mensajes, el propósito del juego; todo tiene un sentido que pondrá al límite sus convicciones, relaciones de pareja y la propia relación de amistad entre todos ellos.

En esta ocasión, Joel Joan y Héctor Claramunt buscan un poco más de trascendencia que una comedia teatral al uso. Como directores y creadores de la obra, ambos han querido ahondar en la divergencia de la política actual, el feminismo, la eterna lucha de partidos, desde la comedia, con ciertas pinceladas de ironía, pero siempre con el claro objetivo de divertir y entretener. Esta es una versión naif del cine gore, apta hasta para los más aprensivos que usa sus recursos escatológicos para hacer reír al público.

Sin ofender a nadie, Escape Room pone sobre la mesa para la reflexión temas de rabiosa actualidad. Para ello, cada personaje tiene su función para representar este crisol de ideales y pensamientos. Un engranaje en el que se yuxtaponen personajes tipo,fácilmente reconocibles, con el objetivo de hacer reír al público. Así, Escape Room, llega a la cartelera madrileña no como una comedia más, sino como una propuesta muy fresca y diferente que desborda humor y misterio a partes iguales.

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Espectáculos y teatro

Obras de teatro para ver este San Valentín en pleno centro de Madrid

Ghost, el musical

Probablemente, sea la propuesta más romántica que puedas ver este San Valentín en pleno centro de Madrid. Este romance irrepetible de los 80’s se sube a los escenarios para recordarnos que el verdadero amor no encuentra ningún tipo de límite. Ni siquiera en la muerte. Desde que se estrenó el pasado otoño, Ghost se ha convertido en uno de los musicales de moda que no puedes dejar de ver. Los innovadores efectos especiales, sumados a las increíbles interpretaciones vocales de sus protagonistas, te sumergen de lleno en la historia y convierten a Ghost en una obra imprescindible. ¡Vuelve a creer en el amor!

La Madre Que Me Parió

¡Y triunfó el amor! Si quieres descubrir cómo es realmente una boda (con todo lo que pasa tras las bambalinas), La Madre que Me Parió es tu obra. Justo antes de dar el ‘Sí quiero’, una novia entra en pánico y decide pedir ayuda a sus amigas, que han acudido al evento acompañadas de sus inseparables (y variopintas) madres. Todas deciden acudir al rescate, cada una con sus experiencias, punto de vista y versión de la situación. Dirigida por Gabriel Olivares (Burundanga, El Nombre), es una comedia sobre las relaciones maternofiliales donde cualquiera se sentirá identidicado. ¡No te la pierdas!

La Madre Que Me Parió 2017

De Caperucita a Loba

Escrito por Marta González de Vega, De Caperucita a Loba es un libro que ya se ha convertido en un auténtico manual sobre como superar los vaivenes del amor, con una herramienta básica: ¡mucho sentido del humor! A caballo entre la stand up comedy, el musical y el teatro, este espectáculo es un divertidísimo show donde su protagonista desvela algunos de los secretos que parecían inexpugnables para la mente masculina. Descubre a golpe de risa todo ese patetismo inherente al enamoramiento, al despecho y al amor. ¡Planazo para parejas o grupos de amigos!

Escape Room

¿Qué tal un divertidísimo thriller? En pleno centro de Madrid, dos parejas amigas deciden hacer un plan diferente y deciden ir a probar una nueva sala de Escape Room de la que todo el mundo habla. (¡bien podría ser la noche de San Valentín!). Una vez allí, lo que parecía un plan distendido se convertirá en una auténtica pesadilla para los cuatro, poniendo a prueba su amistad. ¡Entretenidísima!

Corta el Cable Rojo

Pero no todo van a ser romances, bodas, tensiones, rupturas y relaciones. Al final, el verdadero protagonista de cualquier relación es el sentido del humor. Por eso, si sois de los que preferís el humor sin cortapisas, Corta el Cable Rojo es sin duda vuestra elección perfecta. Corta el Cable Rojo es un show de improvisación en el que Carlos Ramos, Salomón y José Andrés retan al público a que les ayude a crear monólogos en el momento. Lo avalamos como uno de los shows más divertidos de la cartelera del momento. ¡No os lo perdáis!

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Parque Lezama, el soñado debut teatral de Campanella llega a España

Para muchos dar el salto de la gran pantalla al teatro es una misión casi imposible. Muchos lo intentan y la mayoría fracasa. Por eso cuando te topas con una obra tan redonda como es Parque Lezama, lo único que puedes hacer es exclamar un un gigantesco «¡así, sí!». Y más tratándose de un debut teatral. Aunque, claro, firmado por el oscarizado director José Campanella y de la mano de dos monstruos de la interpretación como son Eduardo Blanco y Luis Brandoni, las expectativas estaban muy altas.

Así es como llega Parque Lezama a nuestro país, despertando un gran interés y bajo el aval tanto del público como de la crítica argentina. Y es que pocas obras pueden presumir de haberse mantenido tres años en cartel y haber ofrecido 850 funciones a más de 300.000 espectadores en Argentina. ¿El secreto de su gran acogida entre el público? El ganador de un premio Óscar por El Secreto de tus ojos nos presenta una propuesta muy humana sobre temas que, independientemente de la edad que tengas o de tu procedencia, nos llegan a todos muy de cerca.

En esta adaptación teatral de la película I’m Not Rappaport (1996) de Herb Gardner, Campanella nos invita a sumergirnos en su universo al traer un pedacito de Buenos Aires a Madrid. Concretamente uno de los lugares más emblemáticos de toda capital, el Parque Lezama. Todo ello gracias a una sólida historia y a una cuidadisima escenografía que recrea a la perfección este lugar de encuentro para centenares de argentinos. Así, Campanella, se sirve de ello para enmarcar magistralmente esta obra eminentemente textual.

A través de los diálogos frescos y con mucho ritmo, Parque Lezama pone sobre la mesa debates universales como son los miedos a los que todos nos tenemos que enfrentar, las relaciones con nuestros seres queridos o la invisibilidad de la tercera edad. En definitiva, temas de la vida en sí, planteadas entre discusiones, enfrentamientos, tiernas charlas, con unas grandes dosis de humor.

Una aventura en la que merecen mención especial sus dos grandes protagonistas, el popular actor Eduardo Blanco, ya habitual de la obra de José Campanella, acompañado por un brillante Luis Brandoni, que a sus 79 años, sigue demostrando que su medio vital es la interpretación.

Los dos populares actores argentinos se meten en el papel de Antonio Cardoso y León Schwartz, respectivamente. Dos personajes antagónicos que consiguen saldar sus diferencias para forjar una más que inesperada amistad. Mientras que Cardoso, es un hombre pragmático donde los haya que ha construido su vida huyendo de los problemas, León Schwartz (si ese su verdadero nombre), ya entrado en la tercera edad sigue sin resignarse a la rutina. Con un férreo ideario político, Schwartz no se deja amedrentar ante ninguna situación y pasa los días haciendose pasar por otros personajes.

Hecho que trastoca tanto su vida como la de Cardoso y que dejará constancia de que, a pesar de todas sus diferencias, ambos personajes tienen más cosas en común de las que les gustaría admitir. Dos personas que con 85 años siguen luchando, dos héroes anónimos que luchan una batalla que ya se prevé perdida.

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La versión más purista de Jesus Christ Superstar llega a nuestro país

Tras arrasar en el West End londinense y en Broadway, Jesus Christ Superstar visita nuestro país. Y lo hace y de la mano de Ted Neeley, cantante y actor que lleva protagonizando este conocido musical rock más de 30 años, incluida la película original de Norman Jewison en 1973.

Han sido muchas las producciones que han desfilado por los principales teatros españoles a lo largo de los años, pero esta no es una versión al uso, sino la producción original de Broadway en V.O., con subtítulos en español y con un elenco de altura. Massimo Romeo Píparo se pone a la dirección de esta versión que marcó un antes y un después en la historia del teatro musical. Esta obra lleva triunfando más de 45 años y, aunque la polémica que provocó en el año de su estreno ya se haya disipado e, incluso, su aparente tono descarado haya quedado obsoleto, sin duda sigue siendo un verdadero must entre los aficionados al teatro musical.

Algo está claro: la potente composición musical en clave de rock que Andrew Lloyd Webber creó para Jesucristo Superstar siempre ha sido la baza fundamental del éxito de la obra. Y en esta producción acogida por el Teatro EDP Gran Vía tuvimos la oportunidad de disfrutarla al máximo gracias a las sobrehumanas voces de Giorgio Adamo, en el papel de Judas, Simona Di Stefano, como María Magdalena o Ted Neeley, que a sus 74 años es la vívida representación de que “los viejos rockeros nunca mueren».

Escrita por el popular autor estadounidense Tim Rice (célebre por su trabajo en el musical Evita y en las películas de Disney Aladdin o El Rey León), esta producción nos acerca a ese Jesus Christ Superstar que revolucionó tanto a la crítica como al público neoyorquino allá por el año 1971.

No solo por el hecho de que haya llegado a nuestro país con el libreto original en inglés, sino porque tanto su puesta en escena con aires retro, como los recursos que usan para representar los conceptos claves de esta propuesta, que en la época fueron tan polémicos y que quizás en la actualidad hayan quedado un poco desactualizados, son clave para sumergir al público en una de las versiones más puristas de Jesus Christ Superstar.

Este elenco estelar nos hace retroceder a la Edad Antigua para conocer el lado más humano, y por ende, menos divino de Jesucristo, además de transportarnos a esos irreverentes años ‘70 en donde la revolución, los movimientos contraculturales y pacifistas estaban a la orden del día, siempre con un mismo hilo conductor: una potentísima banda sonora regada por sinfonías marcadas por el rock y el blues.

EQUIPO ARTÍSTICO

Andrew Lloyd Webber -Música
Tim Rice – Textos
Massimo Romeo Piparo – Adaptación y dirección
Giancarlo Muselli – Escenografía
Teresa Caruso – Elaboración de la escenografía
Roberto Croce – Coreografía
Daniele Ceprani – Luces
Cecilia Betona – Vestuario
Stefano Gorini – Sonido
Emanuele Friello – Dirección Musical

REPARTO

Ted Neeley, Jesús
Giorgio Adamo, Judas
Simona Di stefano, María Magdalena
Andrea Di Persio, Pilatos
Mattia Braghero, Simón
Francesco Mastroianni, Caifás
Massimo Bonanno, Anás
Salvador Axel Torrisi, Herodes
Sandro Bilotta, Pedro

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Espectáculos y teatro Eventos

Corta el Cable Rojo, una carrera hacia el éxito a golpe de carcajada

Cuando te hablan de una obra que lleva arrasando ininterrumpidamente en la Gran Vía madrileña más 8 años, lo primero que se te viene a la cabeza es El Rey León. Pero en la entrañas del Teatro EDP, más concretamente en el Pequeño Teatro Gran Vía nos encontramos uno de los shows más longevos de la cartelera madrileña, Corta el Cable Rojo. Muy pocos espectáculos consiguen sobrevivir tanto tiempo en cartel, por lo que en Taquilla.com nos dispusimos a descubrir el secreto del éxito de Carlos Ramos, José Andrés y Salomón. Y la verdad es que nos demostraron, con creces, que son unos verdaderos genios de la improvisación.

Puede que estemos ante el único espectáculo en toda España que puede presumir de haber ofrecido al público más de 500 estrenos absolutos sin perder un ápice de frescura y naturalidad. Cada función de Corta el Cable Rojo es única e irrepetible y es algo que nos encanta. No solo por poder asistir con la única pretensión de pasárnoslo bien, sino por tener la oportunidad de repetir, cosa que esperamos hacer en un futuro no muy lejano. Antes de comenzar el show solo teníamos claro que algo estarían haciendo bien para llevar desde 2012 en la Gran Vía madrileña, aunque nunca nos hubiéramos llegado a imaginar lo que nos tenían preparado estos tres monstruos de la comedia.

Pero, empecemos por el principio. La mecánica del show, a priori, parece muy sencilla. A partir de las propuestas del público, Carlos Ramos, José Andrés y Salomón construyen historias y situaciones totalmente improvisadas en ese mismo instante ante los ojos del público bajo una estructura común. ¿Parece fácil? Y ellos así lo demuestran, pero en Corta el Cable Rojo nada es tan sencillo cuando todo es improvisación. Cuando decimos todo, es todo… música de la genial Angie Lofer, efectos lumínico y sonoros, proyecciones y, por supuesto, las historias descabelladas y los jardines en lo que estos cómicos acaban metiéndose. Un cóctel perfecto para una función irrepetible, cada noche nace un espectáculo único y totalmente customizado para el público de esa función.

Y hablando del público, no pienses que este es el típico espectáculo en el que te sientas, te ríes, aplaudes y te vas. En Corta el Cable Rojo los espectadores tienen un papel fundamental. De hecho no es que Carlos Ramos, Salomón y José Andrés solo hayan conseguido romper con la cuarta pared, sino que la han devorado. Los espectadores son los directores, guionistas y responsables de poner al límite las capacidades interpretativas de los tres protagonistas y de algún que otro afortunado, o no tanto, al que le tocará subirse al escenario.

Diez fueron las pruebas a los que estos brillantes improvisadores se tuvieron que enfrentar. Y gracias a su creatividad, imaginación, espontaneidad y desparpajo las superaron con toda su artillería. Dales un título y te harán una canción, una profesión y te producirán una película y solo con el nombre de un país te dejarán sin palabras. Carlos Ramos, Salomón y José Andrés son expertos en ofrecernos giros de guión impensables, darle sentido al humor absurdo y hacer que te rías con chistes malos que en otro contexto no te haría ninguna gracia. Pero lo que está más que claro es la pasión con la que cada día se suben al escenario y es algo que se evidencia en cada función. Sin duda una obra 100% recomendable para acabar tu día con un subidón de felicidad y buen rollo.

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Espectáculos y teatro

‘De Caperucita a loba’ o cómo superar los fracasos amorosos a golpe de risa

Pocos humoristas son capaces de mantener la atención del público durante 90 minutos, y muy escasos los que se atreven a hacerlo con un monólogo unipersonal. Pero para la guionista, escritora y actriz Marta González de Vega, más que un reto, es un paso lógico en su brillante carrera. Y es que en De caperucita a loba en seis tíos, la polifacética actriz tinerfeña se lo guisa y se lo come, y en ningún momento nos hace falta nadie más sobre el escenario para disfrutar de una divertidísima y muy original comedia sobre las relaciones de pareja.

De caperucita a loba en solo 6 tíos nació en 2015 como una novela homónima de corte de autoayuda humorística. Pero avanzó, mutó y, para nuestro bien, se convirtió en una adaptación teatral de gran éxito. Tanto, que esta temporada se ha mudado a un teatro más grande para poder acoger a un público cada vez más numeroso.

¿El secreto de su éxito? La experiencia de Marta, tanto en las relaciones de pareja como sobre las tablas. Esta polifacética mujer no solo es guionista de cine y televisión, también es actriz, dramaturga y ha llegado a escribir 400 monólogos para El Club de la Comedia y en De Caperucita a Loba, podemos descubrir un nuevo registro de Marta al que no estamos acostumbrados.

La obra no busca la guerra de sexos y, aunque el público que acude al espectáculo en su gran mayoría es femenino, la autora anima a los hombres a que se pasen por el Teatro Fígaro para revelarles los grandes e inexpugnables secretos de la mente femenina. Y es que, más que un monólogo, De Caperucita a Loba se presenta en Madrid como un concienzudo manual sobre cómo afrontar los desengaños amorosos independientemente de tu género. Y, ojo, todos sus argumentos están siempre apoyados por la incuestionable base científica del libro El viaje al amor de Eduardo Punset.

La protagonista, combinando todo lo aprendido dentro de la stand up comedy con lo mejor del teatro musical, nos hace partícipes de su viaje hacia la conversión en Loba, en la que por el camino nos va mostrando las conclusiones que ha ido aprendiendo mediante la técnica del ensayo-hostión. A lo largo de 6 experiencias tipo, materializadas en 6 estereotipos de hombre, Marta nos sumerge en esta historia de una forma muy dinámica, fresca, cercana e ingeniosa, además de ofrecernos una valiosa moraleja final: ser una verdadera loba no significa comerte a los tíos, sino conseguir superar el inherente patetismo de las relaciones a golpe de carcajada.

Para Marta González de la Vega solo hay una solución posible para superar los fracasos amorosos: Convertirte al humor y saber reírse de uno mismo, porque, como dice la autora, “El que ríe el último…ha perdido un tiempo precioso”. No te pierdas De Caperucita a loba en solo 6 tíos en el Teatro Fígaro de Madrid, todos los viernes y sábados a las 22:15 horas y los domingos a las 20:15 horas.

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Espectáculos y teatro Eventos

Eduardo Aldán vuelve a los escenarios con ‘El Jefe’

Doce años son mucho tiempo. Y más si hablamos de mantener una obra en la cartelera de Madrid. Pero a Eduardo Aldán se la hecho fácil, batiendo todos los récords de audiencias posibles año tras año con Espinete no Existe. Ahora, comienza nuevo capítulo y vuelve a subirse al escenario del Teatro Arlequín Gran Vía con una obra escrita, dirigida y protagonizada por él mismo: El Jefe.

 

Un verdadero hombre orquesta que, en esta ocasión, viene acompañado por un desternillante Israel Criado, en una comedia repleta de humor y ternura. Y es que, como ya nos tiene acostumbrados Aldán: no solo de la comedia vive el hombre y, entre sketch y sketch, subyace una reflexión mucho más profunda sobre nosotros mismos y nuestras prioridades en la vida.

Si tuvieras la oportunidad de hacerlo, ¿le dirías a tu jefe todo lo que piensas sobre él? Con esta difícil premisa comienza uno de los encierros más divertidos hasta la fecha. Eduardo Aldán se pone en el papel de El Jefe, un hombre que vive por y para su trabajo como líder de una empresa de chocolate y que quizás haya olvidado las cosas que verdaderamente importan para ser feliz. Un adicto al trabajo que se verá obligado a pasar la noche de Fin de Año encerrado en su despacho con la última persona que hubiera deseado estar en esta fecha tan especial: un empleado al que no conocía pero que aún así acaba de despedir.

Una larga velada de encierro en la que ambos se tendrán que enfrentar a situaciones totalmente inesperadas en las que se denota el buen sentido del humor del autor y director del espectáculo. Sin olvidarnos del aire nostálgico y retro que caracteriza la obra de Aldán, en la que siempre hace viajar a nuestra mente a un periodo anterior, en el que, por qué no, la vida era mucho más fácil y divertida.

El humorista vizcaíno ha vuelto a apostar por Israel Criado como partenaire de este nuevo proyecto personal. Criado ya es conocido por haber trabajado en las principales producciones de la la compañía de Aldán, como Goodbye Dolly, La escuela de magia, Sopa de Ganso y el popular Espinete no Existe. Una complicidad palpable que hace de la pareja un combo humorístico perfecto.

Sin duda, esta nueva apuesta por la comedia en la cartelera madrileña te dejará con un muy buen sabor de boca final y, es que algo está más que claro, el público no paró de reírse durante todo el espectáculo. Un tremendo éxito entre los fans de Eduardo Aldán que esperamos que tenga un futuro tan prometedor como el que tuvo con Espinete no Existe. Podrás disfrutar de El Jefe en el Teatro Arlequín desde el 1 de febrero de 2019 todos los jueves a las 20:45 horas, viernes y sábados a las 20:00 horas y 22:00 horas y los domingos a las 18:00 horas.

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Espectáculos y teatro

1984: llega a Madrid la distopía hecha teatro

1984-paradoja-teatro

 

PARADOJA TEATRO Y 1984

 

Todavía quedan dos meses para su estreno y ya estamos deseando verla. El próximo 15 de marzo llegará a Madrid 1984, el distópico relato de George Orwell versionado por Javier Sánchez-Collado, Carlos Martínez-Abarca y su compañía Paradoja Teatro.

Ésta versión de 1984 promete sumergirnos de lleno en el mundo del ministerio de la verdad, del Gran Hermano y de la neolengua. “Ofrecemos una radical inmersión del público para que el espectador pueda situarse como víctima o cómplice del mundo que contempla.», dice Carlos Martínez.

Paradoja Teatro está formado por profesionales con más de 20 años de experiencia en el mundo de la producción dramática. Apelan por el lenguaje crudo y directo, pero también por la emotividad sensorial para denunciar las estructuras abusivas de poder. Además sienten una especial inclinación por la adaptación de textos ingleses, y en su historial aparecen versiones como La Naranja Mecánica, Top girls, True West, Los últimos días de Judas Iscariote, Historia del zoo, Equus o El Coleccionista.

 

1984 EN TEATRO GALILEO

 

En 1984, interrogantes filosóficos y existenciales se darán la mano con una atrevida estético retro-futurista para dar vida al inmortal relato de Orwell. El debate estará servido en el Teatro Galileo, donde se representará de jueves a domingo durante los meses de marzo y abril.

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DATOS TÉCNICOS 1984

Espacio escénico e iluminación: Javier Ruiz de Alegría (AAPEE).
Videoescena: David Blanco.
Diseño de sonido: Eduardo Ruiz.
Adjunto a la dirección: David Lázaro.

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Cultura Espectáculos y teatro

Entrevista a Carlos Be: «¿Existe algo más absurdo y caricaturesco que la vida real?»

Parece que no nos cansamos del desfile de casos de corrupción que azota a España desde hace algunos años. Nos escandalizamos en el momento de la exclusiva, criticamos a unos y a otros, pero el resultado siempre es el mismo: acaban siendo «un caso más» de tantos relegados al olvido. Ahora, ¿imagina una obra en la que los protagonistas de estas tramas se materializan sobre el escenario y te muestran una cara, hasta ahora oculta, de la corrupción? Este es el quid de Malas Hierbas, la nueva apuesta del Teatro Lara que estará en la Sala Lola Membrives hasta el 29 de abril.

Carlos Be es el responsable de la existencia de esta pieza que promete ochenta minutos de intriga y comedia, protagonizada por un elenco de categoría y por el toque personal y ácido que caracteriza al dramaturgo a lo largo de su trayectoria. Nosotros ya hemos disfrutado de esta lustrosa obra y hoy queremos acercaros más a ella a través de la voz de su alma mater.

 

Malas hierbas retrata un tema que parece no dejar de estar de actualidad: la corrupción. ¿Cómo ha sido sumergirse en ese mundo de ambición para sacar la obra adelante?

Está a la orden del día, no he tenido que sumergirme demasiados metros. Lo que sí cuesta es no quedarse sin aire ante tanto desatino. Uno de los éxitos de esta función radica en conseguir que esos personajes planos de las noticias adquieran tres dimensiones, sean cercanos, rían pero también lloren. Solo entonces son capaces de hablarle de tú a tú al espectador y decirle: “¿Estás seguro de que estaba tan alejado de ti? Me gustaría saber qué harías tú en mi lugar…” y no se calla, no, sigue hablando y dice: “Ojo, que corruptos podemos serlo todos”.

El protagonista es un estafador de manual y comparte su vida con dos mujeres, su mujer y su amante. Ellas representan otra cara de la corrupción, miran hacia otro lado mientras viven rodeadas de lujos. ¿Cómo ha sido la construcción de estos caricaturescos personajes?

Había tanto material donde escoger, pero me ceñí a una de las noticias más recientes, la Operación Atino, un caso real del año pasado que concluyó con diecinueve arrestados; todos ellos abogados, notarios, gestores inmobiliarios y funcionarios que, entre otros méritos, se dedicaban a vender propiedades de fallecidos. ¡De repente, se descubrió que los muertos estaban vendiendo sus casas después de morir! ¿Existe algo más absurdo y caricaturesco que la vida real? No hay más que permanecer atento a la realidad. En “Malas hierbas” también homenajeamos a Alberto Ruiz-Gallardón, Ignacio González, Jaime Mayor Oreja y los asesinados Luis Carrero Blanco y Miguel Blesa. Como dice el personaje de Carmen: “En España si tienes la oportunidad, ¡robas! ¡Robar es un mérito en España!”.

Ambas protagonistas vienen de mundos distintos, pero al final demuestran moverse por los mismos intereses. ¿El objetivo de la obra es reflejar que al final a todos los mueven las mismas cosas? 

En esta sociedad nuestra tan misógina, los medios de las mujeres para alcanzar sus fines son distintos a los de los hombres; pero sí, los fines son comunes.

 

No hay duda de que el elenco es brillante y acertado. ¿Por qué ellos? 

Nos lo pasamos tan bien en los ensayos que eso se transmite en escena, ¿verdad? Existe una conexión entre ellos que es una maravilla, creo que se ha creado una conjunción única y singular. Si te digo la verdad, me embarcaría con ellos tres en cualquier proyecto ahora mismo. Si fueran dos serían el tándem perfecto, pero porque son tres tengo que decir que son una carambola genial. Joan Bentallé, Carmen Mayordomo y Lidia Navarro son tres profesionales con muchísimas tablas, además de poseer un talento encomiable y una pasión insólita para los proyectos que emprenden, y eso no tiene precio.

La escenografía, cuidada al detalle, recrea el ambiente íntimo del hogar. ¿Cómo es trabajar en la Sala Lola Membrives? 

¡Otra carambola genial! Asier, Chus y Lupe, cada uno con su sello particular, han sabido aunarlos y sumarlos entre sí. El resultado tiene un empaque que salta a la vista. Asier me entendió a la perfección cuando le pedí una escenografía actual pero atemporal al mismo tiempo… ¡Vamos, que se lo puse fácil! Con Chus llevamos ya unos cuantos montajes juntos y coincidimos mucho a la hora de definir desde las atmósferas más concretas a las más poéticas, que también las hay en “Malas hierbas”. Y Lupe le pone tanto energía a su trabajo que luego se transmite en el escenario, ¡y con qué estilo!

La obra está inspirada en el texto La muralla de Calvo Sotelo. ¿Cómo es el proceso desde que surge la idea hasta que se representa por primera vez en un escenario? 

Intuyo yo que Antonio Fuentes, el director del Lara, tiene un gran olfato para el talento. Ya llevaba tiempo él viendo lo que yo iba presentando desde mi llegada a Madrid por allá el 2011, pero no fue hasta mi primera aproximación a la comedia en un ETC de la Cuarta Pared que se daría la coyuntura. Fue entonces cuando junto a Violeta Ferrer me habló de su interés en “La muralla”, en la posibilidad de adaptarla. Eso sí, omite la publicidad franquista, actualízala 64 años, dale la clave de comedia y reduce a un tercio o más los dramatis personae. Vamos, creo que el resultado no se parece en nada a “La muralla” pero Enric Archivell, un bloguero teatral que me aprecia mucho, dice que me ha quedado, y cito literalmente, “bastante fiel a lo esencial, la denuncia de la hipocresía” y de paso, sigo citándole, “con una chaladuría cercana a la de Jardiel Poncela o Miguel Mihura”, lo cual me honra. ¡Muchas gracias, querido Enric!

 

La muralla es un reflejo y crítica de la sociedad de entonces. Malas hierbas también parece serlo. Pase el tiempo que pase, parece que seguimos rigiéndonos por los mismos mecanismos. ¿La codicia, la corrupción, la ambición, etc., están en todos nosotros? 

Dejémoslo en hipocresía, si te parece. Ahí cabe tanto…

Tiene una intensa trayectoria en el teatro y siempre ha destacado por tratar temas importantes a través de una dramaturgia ácida, invitando al público a la reflexión. ¿Cree en el teatro como herramienta de concienciación social? 

Vamos por la octava pregunta y ahora me entero de que me hablas de usted. ¡Ya te vale! El teatro puede ser muchas cosas, pero para algunos, para los que más nos importa, es una parte del alma. Y las almas no pueden evitar amarse y compartir. Y por amor, qué es lo que no se hace. ¿Concienciación social? Sí, también.

El 5 de diciembre se estrenó en cines Llueven vacas. Cuéntanos cómo fue la experiencia de ver tu obra en la gran pantalla.

Un milagro y una satisfacción, al mismo tiempo. Tanto esfuerzo y talento tenía que mostrarse y al fin logró proyectarse en diciembre. Llueven vacas es una historia con tanto que contar. Y digo milagro porque la producción fue ardua, y qué película no debe serlo, ¿verdad?; y digo satisfacción porque esas almas que decía antes, al amarse y compartir un poquito unas con otras, generan un sentimiento que reúne y aproxima, y eso lo tiene el cine y lo tiene el teatro y lo tiene el arte en general.

Sabemos que Malas hierbas seguirá en el Lara hasta abril, por lo menos. ¿Tienes nuevas ideas en mente? 

Sí. Y la siguiente respuesta es: “No”. ¡Lo siento! ¡Y muchas gracias!

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Cultura Espectáculos y teatro

Billy Elliot, El Musical: cuando la lucha por un sueño sube a escena

A estas alturas de la película, y nunca mejor dicho, quedarán pocas personas que no hayan visto Billy Elliot. La entrañable historia del chico que quería ser bailarín es uno de los clásicos que no pueden faltar en tu lista de películas pendientes. Estrenada en la gran pantalla en 2000, no fue hasta cinco años más tarde cuando dio el salto a los escenarios. Concretamente, el Victoria Palace Theatre acogió al pequeño Billy y su mundo en el West End londinense. Más de una década después, esta producción ha llegado a Madrid. El Teatro Nuevo Alcalá es el lugar elegido para albergar el musical que promete ser el bombazo de la cartelera teatral de la capital.

Billy puede parecer un simple adolescente con ilusiones, como todos. La diferencia es que su sueño rompe con lo establecido y, por ende, tiene que enfrentarse al juicio de su familia y la sociedad en la que vive. La historia se sitúa en una época convulsa para la sociedad de Reino Unido. Los recortes del gobierno de Margaret Thatcher azotan el país y, sobre todo, al sector minero. El padre y el hermano de Billy son trabajadores en la mina, por lo que la situación golpeará de lleno a la familia. Dentro de este contexto, los más pequeños siguen con sus vidas aparentemente ajenos a las circunstancias. Billy es uno de ellos. Obligado por su padre a practicar boxeo, un día el destino parece darle un giro a su vida y acaba en la clase de ballet con las niñas de su vecindario.

 

Desde ese momento, ante la insistencia de la señora Wilkinson y a espaldas de su familia, comenzará a asistir a las clases de baile asiduamente. El talento de Billy sale a la luz desde el principio, provocado la envidia de sus compañeras. Ante eso, la señora Wilkinson decide formar al joven bailarín para que llegue lejos. La energía e ilusión de Billy contrastan con la situación cada vez más difícil que viven su padre y el resto de mineros. Su historia nos inspira y nos alienta a perseguir nuestros sueños, superando todos los obstáculos del camino. Nos enseña que si creemos en nosotros y hacemos las cosas que nos apasionan podemos llegar muy lejos.

Nada tiene que envidiar a Broadway el gran espectáculo que el equipo de Billy Elliot, El Musical nos ha hecho disfrutar desde el primer segundo. El conjunto de niños y mayores hizo vibrar cada rincón del Teatro Nuevo Alcalá, arrancando los gritos, los aplausos y las risas del público en cada escena. Y, por qué no decirlo, alguna lágrima también. El musical mantiene la esencia original de la película: el ambiente lúgubre de la ciudad minera, la lucha de la clase obrera o los prejuicios hacia lo diferente. Sin embargo, los creadores de esta pieza han querido darle un valor añadido a la historia: el humor. Han conseguido integrarlo de tal manera que en algunos momentos no sabes si estás llorando de risa o de pena.

Los miembros del elenco clavan su papel en cada coreografía, con unos montajes vibrantes y precisos. Nuestro Billy fue Miguel Millán, pura ternura y talento llenaron el escenario durante toda la función. Voz, energía y técnica podrían definir de forma precisa su actuación. En el papel de Michael tuvimos la suerte de disfrutar de la interpretación del pequeño Diego Poch que, con su sorprendente desparpajo, se metió a los presentes en el bolsillo en cuanto pisó el escenario. La espectacular escenografía está cuidada hasta el más mínimo detalle, los decorados dignos de cualquier gran producción de Broadway y la música en directo aportan valor añadido a la obra. La labor de los músicos y el director de la orquesta fue enormemente aplaudida por todos los que nos encontrábamos en el teatro.

Estas son algunas de las razones por las que creemos (y sabemos) que Billy Elliot va a ser el estreno musical del año. No dejes que te lo cuenten y compra ya tu entrada aquí.

Dónde: Teatro Nuevo Alcalá (Calle de Jorge Juan, 62).

Cuándo: De martes a domingo desde el 5 de octubre de 2017.

Cuánto: desde 24 euros.

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Cultura Espectáculos y teatro

A protestar a la Gran Vía: el teatro que gusta a la gente

La gente. Ay, la gente. No existe concepto más ambiguo y sobreutilizado que el de «la gente». ¿Cuántas veces decimos esta palabra al día? Quizá nunca te has parado a pensarlo, pero solo basta con estar un poco atento… o con ir a ver A protestar a la Gran Vía de Los Absurdos en la Sala Lola Membrives del Teatro Lara. ¿Por qué? Porque Patricia Estremera y Alfonso Mendiguchía se van a encargar de ponernos delante de las narices nuestra falta de congruencia y la facilidad que tenemos para hacer oídos sordos a lo que nos rodea. El modus operandi es la simulación de un estudio que trata de dar respuesta a una pregunta: «¿Quién es la gente?» El texto, obra de Mendiguchía, está protagonizado por dos congresistas que, mediante la representación de situaciones cotidianas, tratan de desgranar este concepto.

La pieza plasma a la perfección cómo nos escudamos en «la gente» para echar balones fuera y no reconocer nuestros propios actos. Los Absurdos consiguen que te reconozcas en las situaciones que simulan durante toda la obra para hacerte reaccionar y te des cuenta de la hipocresía que se esconde en la queja y crítica continua hacia nuestro entorno. Por eso no es de extrañar que al final de la obra consigan que el público levante el culo de su asiento y se ponga en pie, movidos por la fuerza y vitalidad de ambos actores. La ironía y el sarcasmo marcan el ritmo de la obra, aportando el punto ácido necesario para la reflexión.

Lo que más sorprende es que utilizan ciertos recursos cómicos muy habituales, como la imitación de los distintos acentos en España, sin caer en la broma fácil y el topicazo. La capacidad de ambos para cambiar de un personaje a otro sin titubear demuestra el talento y la variedad en registros que manejan. Además, la afinidad y complicidad entre los dos es innegable, ya que crean un binomio interpretativo ideal. Patricia y Alfonso se comen el escenario, provocando risas casi ininterrumpidas entre el público.

Ver a Los Absurdos sobre el escenario siempre es un soplo de aire fresco. O eso dice la gente. Así que, si quieres comprobarlo tú mismo, no te pierdas A protestar a la Gran Vía los jueves a las 20.15h en la Sala Lola Membrives del Teatro Lara, hasta el 5 de octubre.

Si quieres consultar más información sobre la obra, los pases y los precios pincha aquí.

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El príncipe y la corista: crónica de una primera cita

Redacción: Laura Pardo

Muchas veces, parece que en el teatro sólo tiene cabida un tipo de papel para la mujer, enfocado a su búsqueda del amor y obviando la necesidad de sentirse realizada e independiente. Por suerte, El príncipe y la corista, es todo lo contrario. La corista está enamorada del amor, pero tiene los pies en el suelo y unos objetivos claros para los que no necesita a ningún príncipe. A lo largo de la muestra nos sorprenderá con grandes reflexiones y consejos, que aplica a su vida y que pueden extrapolarse a la política.

La obra comienza con la celebración de una cena en la casa de la realeza de Carpatia, a la que la corista Mary es invitada. Ella espera un gran despliegue y que todo el consulado se llene de invitados. Nada más lejos de la realidad. La cena será entre ella y el regente que, además, tiene una gran fama de donjuán. A pesar de su reticencia inicial, decide comer con él. Lo que pasará entonces sólo nos lo desvelará la alocada trama de esta historia. Mientras tanto, el mandatario no podrá ignorar la situación que lo enfrenta a su hijo, el futuro rey de Carpatia, con el que discute qué modelo político es el ideal para su país. Mary tratará de suavizar la relación entre padre e hijo, pero quizás ya sea demasiado tarde para lograrlo.

Esta obra escrita por Terence Rattigan se hizo famosa gracias a la película dirigida e interpretada por Laurance Olivier, al que acompaña Marilyn Monroe. En esta nueva representación de la obra estrenada en el Teatro Cofidis Alcázar, nuestra Monroe particular se llama Lluvia Rojo. Conocida, entre otros trabajos, por su papel de Pili en Cuéntame, realiza una magnífica interpretación de la corista, sabiendo medir la línea entre la dulzura y el carácter. El coprotagonista masculino es el también conocido actor Javivi, que nos mostrará sus artes de seducción y mando. Estos dos actores harán que el público no pueda dejar de reír.

La obra trata de humanizar a la realeza ya que, detrás de los conflictos políticos y la pomposidad, hay discusiones de padres e hijos, un hombre que no sabe qué es amar y una Reina Madre interpretada por Marta Fernández Muro que sufre los problemas de envejecer. Detrás de los personajes aparecen debates profundos basados en la discusión entre el deber y el querer, la lucha entre sueños y obligaciones. Pero, sobre todo, reflexiones que giran en torno a si existe el amor o no. Por una parte tenemos a la enamoradiza Mary y por otra al regente, que nunca se ha enamorado y cuya vida se basa en encuentros esporádicos con mujeres. Desde luego, la vida de estos dos personajes no volverá a ser la misma después de conocerse.

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Atalaya reinventa a la Puta Vieja en «Celestina, La Tragicomedia»

La Celestina es uno de los clásicos más representados de la historia de nuestro teatro. Son numerosas las adaptaciones que han recorrido, escenario a escenario, toda España y que, incluso, han traspasado sus fronteras. Hoy en El Blog de Taquilla.com os queremos hablar de una versión muy especial: la de la compañía sevillana Atalaya. El alma mater de Celestina, La Tragicomedia es Ricardo Iniesta que, tras varios meses de incesante trabajo, consiguió reducir el texto de la obra original de sesenta y cinco mil palabras a once mil. De esa labor surgió la pieza que hoy podemos disfrutar sobre las tablas, que responde a una visión muy particular de la historia íntegra.

En palabras del propio director, «es una versión que no tiene demasiado que ver con la que suele verse a menudo en los escenarios españoles». Solo los peculiares atuendos que visten los personajes en esta obra indican que no se trata de una adaptación cualquiera. «Creo que adaptar un clásico significa traerlo a nuestro tiempo, privilegiando temas que son de plena actualidad» comenta el dramaturgo. Se refiere a la lucha de clases, el culto al dinero, la avaricia, el individualismo o la corrupción, temas latentes a lo largo del texto en los tiempos que corren. Ese camino iniciado por Ricardo Iniesta se vio completado con los ciento treinta ensayos que llevó a cabo todo el elenco de actores. Carmen Gallardo, Raúl Vera, Silvia Garzón, Manuel Asensio, Jerónimo Arenal, María Sanz y Lidia Mauduit encarnan a los personajes de esta pieza.

Con una escenografía sencilla y moderna, Atalaya traslada la obra de Fernando de Rojas a nuestro tiempo de una forma grotesca. Los actores permanecen en el escenario durante toda la representación actuando, creando ambiente sonoro o montando el espacio escénico. Este método multidisciplinar es parte de la filosofía del grupo. «Más que una compañía, somos un equipo de investigación con más de diez años de trabajo juntos. Desde los ensayos vamos configurando la pieza: las coreografías, los cánticos, los textos, los personajes… En el caso de Celestina son muchos matices.» manifiesta el director. Ese trabajo conjunto se ve claramente reflejado sobre el escenario, donde prima el criterio colectivo.

Los juegos lumínicos y sonoros acompañan a la exquisita interpretación de los actores que hilan la historia, escena tras escena, sin necesidad de excesos ornamentales. El talento y la experiencia de los intérpretes llenan el escenario, donde la angustia y una pizca cómica se combinan en un equilibrio perfecto. Los personajes parecen hechos para cada uno de sus intérpretes. Sin embargo, Iniesta asegura que no trabajan directamente con los personajes, si no que «van apareciendo en el proceso de creación que lleva a cabo el grupo. En este caso los resultados aparecieron prácticamente sin buscarlos.

El éxito de Celestina. La Tragicomedia, ha llevado al grupo Atalaya fuera de las fronteras españolas. Ricardo Iniesta recuerda con sorpresa el «calurosos recibimiento que tuvo la obra en Moscú», donde pronto se ganaron el favor del público y la crítica. Aunque el grupo está acostumbrado a viajar, ya que sus obras han sido representadas en otros países como Francia, China, Chile, Argentina o Paraguay. Con la Celestina estarán hasta este domingo en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, pero no han aparcado los demás proyectos que tienen entre manos. Aparte de encontrarse dando los primeros pasos en el montaje de su próximo montaje, la obra shakesperiana Rey Lear, la compañía pretende «volver a Valle y otros textos clásicos menos conocidos». El director de la formación también nos adelanta que Atalaya está embarcada «en un proyecto cultural de la Unión Europea llamado Río sin fronteras que se realizará en el Guadalquivir junto con numerosos colectivos ciudadanos», demostrando una vez más que apuesta por el teatro comunitario y social.

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La última noche de Ernesto Guevara a escena

¿Qué le preguntarías a Ernesto Guevara si tuvieses la oportunidad de pasar con él la última noche antes de su muerte? Marina Skell se pone en el papel de la profesora Navarro en esta sublime reflexión atemporal sobre los ideales, la lucha y las consecuencias históricas de la revolución abanderada por el emblemático Che. Cuestiones con Ernesto Che Guevara pone en evidencia el conformismo latente de la sociedad actual, invitando al espectador a tomar conciencia de sus propios actos ante las injusticias.

Juan Martín encarna al personaje del comandante, transmitiendo una pasión e intensidad que hacen su actuación verosímil y exquisita. Completa el elenco Rodrigo Villagrán, quien interpreta a algunos personajes clave en la vida del Che, como a Fidel Castro, en algunas analepsis que incluye la obra.

 

La profesora Navarro trata, constantemente, de poner al Che entre la espada y la pared, contribuyendo a su humanización y desmitificación sobre el escenario. Sin embargo, en contadas ocasiones vemos al comandante titubear y ceder ante las provocaciones de este personaje anacrónico que representa a todo aquel que considera la Historia un eco de lo que realmente sucedió. Más allá de indagar en las razones que llevaron al comandante Guevara a dar los pasos que dió, la historiadora trata de hacerle entender el alcance de las consecuencias que su revolución.

El espectador no puede evitar sentirse identificado con los paralelismos que encarna el discurso del comandante con el presente. Él, lejos de extrañarse por la aparición de la profesora en el transcurso de sus últimas horas de vida, se centra en rebatir sus argumentos y sacarle toda la información posible sobre los frutos de su revolución. La decepción invade al mismo tiempo al comandante y al público. Al primero por saberse icono de múltiples luchas que no obtienen los resultados esperados y que se consideran simples utopías. A los segundos por verse calificados como «la gente», un colectivo resignado ante las injusticias de su tiempo.

 

La sencillez de la puesta en escena pasa totalmente desapercibida, ya que la intensidad del diálogo captura toda la atención del patio de butacas. Algunos documentos acompañan al guión para dotarlo de fuerza y verosimilitud, como fragmentos de algunas cartas de Guevara o la proyección de fotografías del día se su muerte. Un guión que enciende la llama de la lucha en quienes lo escuchan. Esto es, en definitiva, lo que atrapa de Cuestiones con Ernesto Che Guevara: se trata de una potente obra sobre los ideales que consigue remover la conciencia de todos los que son testigos de ella.

Consulta fechas, horario y precios aquí.

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La Bombonera de Don Cándido: todo lo que es el teatro

Bienvenidos al teatro, bienvenidos a la historia. Prepárense para descrubrir y agárrense los sombreros, porque van a conocer por dentro la famosa ‘Bombonera’, y de una manera especial. Nada de entrar a una butaca y disfrutar en silencio. Adéntrense en el espacio, el tiempo y la imaginación. Prepárense para algo nuevo, porque esta no es una experiencia al uso.

«Y son ya ciento treinta y siete años de aplausos corriendo calle abajo por la corredera de San Pablo; ciento treinta y cinco años latiendo en los actores, directores, sastres, regidores y aquel señor bajito que siempre andaba apuntando; ciento treinta y cinco años de encuentros trasnochados, de comedias hilarantes, de mil dramas sufridos por actores bien amados; butacas, candilejas, tramoyas, decorados…»

Y qué mejor manera de conocer el teatro que con una representación. Patricia y Alfonso Mendiguchía, de la compañía Los Absurdos, capitanean esta expedición por el Teatro Lara que deja, sin ninguna duda, desfasadas todas aquellas visitas guiadas a las que estamos acostumbrados. Olvídese de los paseos comentados, de las largas cantinelas memorizadas de carrerilla cual dictado de colegio. Porque con ‘La Bombonera de Don Cándido’ el teatro va a ser vivido: Los Absurdos desbordan imaginación, ganas, y una energía contagiosa que hace de este domingo una fiesta.

Una vez más, la compañía destila un estilo propio que, si bien nos puede sonar la cantinela de sus otras creaciones, aquí deja galopar libre a su imaginación haciendo gala de una teatralidad clásica y exquisita. Declamaciones en verso, sonrisas, melodiosas frases para convertir el interior del teatro en lo que siempre ha sido: un gran escenario con las entrañas abiertas. Esta experiencia es como abrir un libro de poesía muy simpático y actual, repleto de artefactos, sorpresas, y ese guiño de cercanía que el visitante necesita. Para convertir el Lara casi en tu propia casa y amar de nuevo el teatro.

Puede que, a día de hoy, el teatro se haya quedado en la trastienda del imaginario popular de ocio. Mientras las salas de conciertos, discotecas y tiendas de libros se presentan como un recurso instantáneo de alternativa para el tiempo libre, gran parte del público sigue viendo la dramaturgia como un ente abstracto de aire clasista, aburrido y chapado a la antigua, de dudoso precio siempre por encima de las posibilidades. Por eso, puede que este tipo de representaciones inspiradoras hagan ahora más falta que nunca.

Prepárenese para la historia y las historias, para los palcos, el pasado y el futuro, los pasillos, la emoción, los escenarios, la magia y la tramoya, los telones, los fantasmas… Porque por apenas 12 € se puede vivir el teatro. Porque, sin el público, el arte desaparece.

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Espectáculos y teatro

La escena off conquista la cartelera madrileña

El teatro Off es una variedad mucho más común de lo que parece. Valorada por el ambiente cercano e íntimo que se crea en la sala, solo en Madrid cada semana puedes disfrutar de más de un centenar de obras de esta modalidad. El pequeño formato es la característica principal del off, ya sea por su presupuesto, número de actores o escenografía.

En la capital han ido floreciendo pequeñas salas que día a día acogen nuevas propuestas teatrales, llegando a convertir ciertas zonas en auténticas mecas de este formato. A continuación encontrarás los barrios madrileños donde el boom del teatro Off no cesa. Si lo que buscas es creatividad y pasión por el teatro, aquí tienes varias visitas obligatorias.

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Embajadores y Lavapiés

Con la llegada del fin de semana, la oferta de ocio se amplía notablemente. ¿Buscas un plan para toda la familia? Evita un quebradero de cabeza, coge el metro hasta Lavapiés y da un paseo por sus pequeñas y encantadoras salas. La Escalera de Jacob y Artespacio Plot Point cuentan con una amplia cartelera, que incluye teatro infantil y para bebés.

Otros espacios off de esta zona son la Sala Mirador, Teatro del Barrio o El Umbral de la Primavera. Todas ellas se convierten en lugares perfectos para disfrutar de una obra y, después, tomar algo o cenar en los múltiples establecimientos que llenan las calles de Lavapiés y Embajadores. Prepara el plan perfecto echando un vistazo a la programación de estos teatros. Te aseguramos que merecerá la pena.

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La Latina

La Latina es uno de esos barrios en el que a todas horas podemos encontrar una amplia oferta de planes. Desde unas cervezas en cualquier terrazas hasta un largo paseo dominical por el emblemático Rastro, pasando por disfrutar de numerosas actividades socioculturales.

Al pensar en La Latina seguro que nos viene a la cabeza el famoso Teatro La Latina, al que podemos considerar la punta del iceberg de los espacios dedicadas a las artes escénicas en esta zona. Empezando por este mismo teatro, que cuenta con la Off de La Latina, pasando por Teseo Teatro, una sala con compañía propia y terminando con la Sala Nada, un espacio donde el teatro joven y rompedor siempre tiene cabida.

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Madrid Río

Arte&Desmayo, Teatro SanPol, Bululú2120 o El Montacargas son algunas de las salas que podemos encontrar a escasos metros del Manzanares. Madrid Río es la arteria verde de la ciudad, donde son constantes las actividades lúdicas, culturales y deportivas. El incesante transito de paisanos y turistas convierte a esta zona en el enclave perfecto para dar visibilidad al pequeño teatro.

En Madrid Río encontramos una perfecta combinación entre salas veteranas, que formaron parte del boom del off, y nuevas propuestas. A todos estos espacios hay que reconocer y agradecer la dinamización y pontenciación cultural en la zona sur de Madrid.

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Malasaña

Por último, pero no menos importante, no podemos dejar de lado al barrio cultural por antonomasia: Malasaña. No es raro encontrar un teatro en cada una de sus calles. Este barrio no entiende de aburrimiento. A cualquier hora del día y la noche podemos encontrar interesantes planes, como echar un ojo a las tiendas vintage más estrambóticas, observar los grafitti de sus fachadas o disfrutar de un teatro empapado de la ilusión de quien está empezando su carrera o un nuevo proyecto.

Destaca el Espacio Labruc, donde día a día se organizar actividades culturales para toda la familia, la Sala Lola Membrives del Teatro Lara, cuna de obras que luego triunfan en la cartelera, o Microteatro por dinero, donde el pequeño formato triunfa cada tarde.

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Cultura Espectáculos y teatro

Orquesta Benidorm: el tipismo español llevado a escena

«La vida es una cebolla». Esta es la frase más repetida en la sala Lola Membrives del Teatro Lara durante la representación de Orquesta Benidorm. Una frase sin sentido, da sentido a toda la obra. Los acontecimientos se suceden entre el escenario y el backstage, donde se muestran las dos caras de la vida de la familia Mesa. Sobre las tablas, los focos y la música enmascaran las luchas personales y fraternales de los cuatro hermanos. Los cuatro hijos de Paulino Mesa, ganador del Festival de la Canción de Benidorm del 75. Cuando Paulino desaparece, las rencillas familiares comenzarán a salir a flote. Los hermanos Mesa, cada uno de una madre, representan el tipismo español en una sola actuación de la orquesta.

Como en las mejores familias, las peleas entre hermanos, el legado familiar, los secretos, las expectativas paternales, las apariencias, están latentes en la vida de los Mesa. Todo esto llevado a lo grotesco y lo estrambótico se concentra escena a escena en Orquesta Benidorm.

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Julio Vargas y Paco Mora llevan la batuta de este espectáculo y, junto a Marta Escurín e Isabel Arena, interpretan a esta esperpéntica familia en Orquesta Benidorm. Aunque el texto es obra de Julio Vargas, él mismo reconoce que se trata de «un guión conjunto, en el que cada uno ha aportado sus historias personales». Este modus operandi ha supuesto un esfuerzo extra para los actores. «Ha sido una locura, pero después de un año aquí está el resultado», admiten los artistas.

Mea Vulva, Mea Máxima Vulva es la compañía de teatro que crearon Vargas y Mora, la cual fue inaugurada con la obra Siamesas, la historia de dos hermanas del mundo circense. Otra obra emblemática de la compañía, que además tiene muchas similitudes con Orquesta Benidorm, es España, circo de variedades. En definitiva, la esencia de esta gran pequeña compañía son los personajes caricaturizados, que salen a escena y se enfrentan al público con un objetivo: quitarse la máscara y mostrar sus miserias. Para los actores, la conexión con el público es fundamental. Por este motivo, en Orquesta Benidorm se ve una constante provocación al público, ya que «sin el espectador, la representación no sería posible».

Si tienes ganas de disfrutar de un teatro cercano, divertido y transgresor, Orquesta Benidorm no te defraudará. Te prometemos que no podrás evitar participar de la fiesta que estos cuatro actores vienen a ofrecerte pero, para entenderlo, deberás descubrirlo tú mismo. ¿Cómo? Tienes una cita todos los miércoles hasta el 9 de noviembre en el Teatro Lara.

Más información y entradas aquí.

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Espectáculos y teatro

‘La Odisea’ de Homero por ‘El Brujo’

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Desde hoy, 14 de agosto y hasta el próximo 15 de septiembre de 2013, el Teatro Cofidis de Madrid acoge la representación de ‘La Odisea’ de Homero a cargo del actor cordobés Rafael Álvarez ‘El Brujo’. Una representación que permanecerá fiel a su reconocido estilo, a su osadía escénica y a su talento creador con la puesta en escena de ‘La Odisea’, con base en el clásico poema épico de Homero.

De la mano de ‘El Brujo’, nos reencontraremos con los inmortales cantos de esta siempre viva epopeya, escrita en el siglo VII antes de Cristo. Sin embargo, que ningún aficionado al teatro espere encontrar aquí estricta fidelidad a este inmortal texto el teatro grecolatino.

Como no puede ser de otra forma, Rafael Álvarez, ‘El Brujo’ reinventa ‘La Odisea’ de Homero y trata de ahondar en sus raíces y valores más universales, pero siempre desde la óptica del humor culto e inteligente, de la música, de la fantasía y de su ya conocida y desbordante creatividad sobre el escenario.

Si vives en Madrid o vas a estar en la capital de España entre el 14 de agosto y el 15 de septiembre, una buena actividad de ocio es comprar entradas para La Odisea de Homero por El Brujo en el Teatro Cofidis. No te arrepentirás!